Cómo tributar tu propiedad en Los Cabos desde el extranjero



Por qué te importa esto aunque nunca pises México

Vista aérea de la costa de Los Cabos con el famoso Arco y desarrollos frente al mar

La regla que sorprende a la mayoría de los propietarios extranjeros es esta: no importa dónde vivas, qué pasaporte tengas, ni en qué cuenta bancaria recibas el dinero. Si la propiedad está en México, México cobra impuestos sobre esa renta. Sin excepciones.

De ahí sale todo lo demás en esta guía. El organismo fiscal mexicano —el equivalente al IRS en Estados Unidos, o a la agencia tributaria que tengas en tu país— considera que el ingreso por rentar una propiedad en Los Cabos es dinero generado en México, sin importar dónde resida el dueño. Ignorar esto no lo hace desaparecer; simplemente te enteras después, ya sea porque una plataforma te retuvo más de lo que esperabas, o porque te llega una multa que no viste venir.

La buena noticia: entendiendo la mecánica, rentar una propiedad en Los Cabos desde el extranjero puede quedar casi en automático, y el impuesto termina siendo menor de lo que la mayoría asume. Así funciona en 2026.

La bifurcación: plataformas digitales o renta directa

La forma en que promocionas tu propiedad cambia por completo cuánto pagas. La mayoría de los extranjeros usa Airbnb, VRBO o Booking.com, así que empecemos ahí.

Rentar a través de una plataforma

Por ley mexicana, estas plataformas están obligadas a retener impuestos automáticamente antes de que veas el dinero. Cuánto te retienen depende de una sola cosa: si tienes o no tu RFC, el número de identificación fiscal en México (algo parecido al Social Security Number o al EIN en Estados Unidos).

Aclaración importante: tramitar tu RFC no te convierte en residente fiscal mexicano. Son dos cosas distintas. El RFC es solo un número de identificación ante el SAT, necesario para que te apliquen las tasas de retención más bajas y para operar dentro del sistema. La residencia fiscal es otro estatus legal, que solo se activa si cumples criterios específicos, como pasar más de 183 días al año en México o tener aquí tu centro de intereses vitales. Mientras no cumplas esos criterios, sigues siendo residente fiscal de tu país de origen y tributas en México únicamente como no residente, sobre el ingreso que generas aquí, no sobre tus ingresos mundiales. Para la gran mayoría de los propietarios que solo rentan su casa en Los Cabos desde fuera, tramitar el RFC de no residente es todo lo que necesitan; no hay ningún motivo para buscar la residencia fiscal mexicana.

Con RFC, la plataforma retiene 4% de ISR (el impuesto sobre la renta mexicano) y 8% de IVA (el impuesto al valor agregado). El resto del dinero te llega limpio, aunque igual tendrás que presentar declaraciones para ajustar el IVA restante.

Sin RFC —es decir, si te quedas anónimo ante el fisco mexicano— la retención sube bastante: 20% de ISR y 16% de IVA. Eso es 36% de tu ingreso bruto perdido en retenciones automáticas, contra 12% si te hubieras registrado.

Rentar directo, sin plataforma

Si rentas por tu cuenta o a través de una agencia local de property management que no pasa por Airbnb ni plataformas similares, las reglas cambian.

La regla general: los residentes en el extranjero pagan 25% de ISR fijo sobre el ingreso bruto, sin derecho a ninguna deducción. Nada de restar el predial, el mantenimiento, ni nada.

Hay una ruta mejor. Puedes designar a un representante legal en México —alguien que te representa ante el SAT— y a través de él optar por tributar sobre tu utilidad neta en vez de sobre el ingreso bruto. Eso significa deducir predial, mantenimiento, servicios y depreciación antes de calcular el impuesto. La tasa resultante se calcula con una tarifa progresiva que, para la mayoría de los propietarios con gastos operativos reales, sale más barata que el 25% plano.

Comparativo rápido: plataforma con RFC, plataforma sin RFC y renta directa

  • ISR: 4% fijo con RFC en plataforma · 20% (tasa de castigo) sin RFC en plataforma · 25% sobre bruto en renta directa, o tarifa progresiva sobre neto con representante legal

  • IVA: 8%, retenido por la app, con RFC en plataforma · 16%, retención total, sin RFC en plataforma · 16% en renta directa, se cobra al huésped y se declara al SAT

  • Gastos deducibles: limitados con RFC en plataforma · ninguno sin RFC en plataforma · solo con esquema de representante legal en renta directa

Consejo práctico para no residentes: tramitar el RFC toma algo de papeleo, pero los números ya lo justifican: es la diferencia entre perder 12% o 36% de tu ingreso antes de que llegue a tu cuenta.

Impuestos locales en Baja California Sur

El ISR y el IVA federales no son todo. Operar en Los Cabos también activa cobros estatales y municipales.

Baja California Sur cobra un 4% de Impuesto Sobre Hospedaje en rentas de corto plazo. Si listas en Airbnb o VRBO, normalmente la plataforma ya lo recauda y lo paga directo al gobierno del estado, así que no tienes que pensar en eso. Si rentas directo, tú o tu administrador tienen que calcularlo y declararlo cada mes.

También existe un cobro municipal más pequeño, conocido como Derecho de Saneamiento Ambiental, que se aplica por noche de ocupación y va destinado a infraestructura y conservación en el municipio de Los Cabos. Por lo general va incluido en lo que paga el huésped al reservar, así que no sale de tu bolsillo directamente, pero vale la pena confirmar con tu administrador que sí se está enterando, porque el monto exacto y su aplicación pueden variar según el tipo de propiedad y no siempre están publicados en un solo lugar.

El salvavidas: evitar la doble tributación

Si eres residente fiscal en Estados Unidos o Canadá, la preocupación obvia es pagar dos veces por el mismo dinero: una en México, otra en tu país. México tiene convenios con ambos países justamente para evitar eso.

En la práctica, esto significa que el ISR que pagues o te retengan en México normalmente lo puedes reclamar como crédito fiscal en tu declaración anual de origen. Un propietario estadounidense, por ejemplo, reporta la actividad de renta en el Schedule E y reclama el crédito con el Form 1116. Lo que pagaste en México se resta de lo que le deberías al IRS; no pagas la tasa completa dos veces, solo se concilian los dos sistemas.

Para que esto funcione sin fricciones, lo más eficiente suele ser tramitar el RFC a través de un representante legal o una estructura corporativa ligera en México, en vez de operar de forma anónima y esperar que el crédito se resuelva solo después.

El beneficio exclusivo para residentes fiscales en EE. UU.

Los propietarios con residencia fiscal en Estados Unidos tienen acceso a algo mejor que casi cualquier otro extranjero: la opción para determinar el impuesto sobre una base neta, que les permite saltarse por completo la retención fija del 25%.

Esto no es un vacío legal; está en el Artículo 6 del convenio entre México y Estados Unidos para evitar la doble tributación (el que cubre rentas de bienes inmuebles), desarrollado en la Regla 3.18.5 de la Resolución Miscelánea Fiscal vigente, y se tramita mediante un procedimiento específico ante el SAT (la Ficha de Trámite 53/ISR).

La mecánica: en vez de pagar 25% de todo lo que ingresa, calculas el impuesto sobre tu utilidad real.

Base gravable = Ingresos brutos − Deducciones autorizadas

Entre las deducciones autorizadas están el predial pagado en México, el mantenimiento y conservación de la propiedad en Los Cabos, los servicios (agua, luz, internet), la depreciación del inmueble, y los honorarios del administrador local.

Sobre esa utilidad neta se aplica la tarifa progresiva mexicana, que va del 1.92% hasta un máximo de 35%, en vez del 25% plano sobre todo el ingreso bruto. Para la mayoría de los propietarios con gastos operativos o hipoteca altos, esto baja el impuesto de forma considerable.

Los requisitos son:

  • Acreditar la residencia fiscal en Estados Unidos, normalmente con el Formato 6166 del IRS o la declaración federal más reciente.

  • Presentar el aviso formal (Ficha 53/ISR) ante el SAT durante enero o febrero de cada año, a través de la plataforma “Mi Portal”.

  • Designar a un representante legal en México —persona física o empresa de property management— que presente las declaraciones a tu nombre.

  • Una vez aceptado, el SAT te incluye en un padrón público de residentes extranjeros que optaron por la base neta; mostrar ese registro a las plataformas o intermediarios los libera de retener el 25%.

  • Renovar el trámite cada año, porque no es definitivo: si no presentas el aviso de continuación, te sacan de la lista.

El impuesto neto que termines pagando en México se reporta en tu declaración anual de Estados Unidos (Form 1040, Schedule E) y se acredita dólar por dólar con el Foreign Tax Credit (Form 1116).

Nota para inversionistas: la ventana de enero a febrero es estricta, y la renovación anual es fácil de olvidar una vez que el primer año sale bien. Es justo el tipo de fecha límite que tu representante en México debería estar vigilando, no algo que dependa de un recordatorio en tu celular a seis husos horarios de distancia.

El modelo manos libres: property management como renta pasiva

Muchos propietarios extranjeros no quieren tocar plataformas, trámites ni mensajes de huéspedes. Le entregan la propiedad a una empresa local de property management y solo quieren ver el depósito en su cuenta. Ese esquema funciona bien en Los Cabos, y fiscalmente es sencillo una vez que se arma correctamente.

La ley mexicana exige que alguien físicamente presente dé la cara ante el SAT en tu nombre. La misma empresa que administra tus reservaciones puede ser designada formalmente como tu representante legal, lo que significa que un solo contrato cubre tanto la operación como el tema fiscal, en vez de contratar a dos partes distintas.

Si eres residente fiscal en EE. UU. y optas por la base neta a través de ese representante, los honorarios de la administradora también son deducibles:

Base gravable = Ingresos por rentas − (Honorarios de la agencia + Mantenimiento + Predial + Depreciación)

Esto importa porque los honorarios de administración suelen ser uno de los gastos recurrentes más altos; deducirlos baja directamente tu utilidad fiscal.

Así suele repartirse el trabajo entre la empresa administradora en México y el dueño en el extranjero:

  • La empresa promociona la propiedad, recibe huéspedes y cobra las reservas; el dueño recibe las ganancias netas directo en su cuenta.

  • La empresa presenta el aviso de base neta ante el SAT cada enero-febrero; el dueño entrega una vez al año su certificado de residencia fiscal (Formato 6166).

  • La empresa paga gastos operativos, servicios e impuestos locales (ISH, saneamiento ambiental); el dueño aprueba decisiones importantes, como presupuestos de mejora y cambios de tarifa.

  • La empresa calcula, retiene y entera el ISR correspondiente; el dueño usa ese ISR pagado en México como crédito fiscal en su declaración local.

Una advertencia práctica: contratar a una administradora y nombrarla tu representante legal son dos cosas distintas. Si te saltas el segundo paso, o nunca tramitas la base neta, aplica por default el 25% fijo sobre el ingreso bruto, y ahí no puedes deducir nada, ni siquiera la comisión de la agencia. Así es como la mayoría de los propietarios extranjeros en Los Cabos termina pagando de más sin necesidad.

Plan de acción: qué hacer en concreto

Si estás armando esto por primera vez, el orden importa.

  1. Decide primero si vas a rentar por plataformas, directo, o con una administradora de servicio completo, porque esa decisión determina todo lo demás.

  2. Tramita tu RFC lo antes posible: es la diferencia entre 12% y 36% de retención en plataformas, y de todos modos lo necesitas para la base neta.

  3. Si eres residente fiscal en EE. UU., consigue el Formato 6166 del IRS con tiempo antes de la ventana de enero-febrero, porque puede tardar semanas en llegar.

  4. Designa por escrito a tu representante legal en México, idealmente la misma empresa que administra la propiedad, para que no se pierda nada entre dos proveedores distintos.

  5. Confirma por escrito que tu representante está presentando la renovación anual de la base neta, no solo el trámite inicial.

  6. Mantén tus comprobantes mexicanos (predial, mantenimiento, estados de cuenta de la administradora) ordenados para tu contador en EE. UU., que los va a necesitar para el Schedule E y el Form 1116.

Casa de playa en renta vacacional frente al mar en Los Cabos

Para cerrar

Nada de esto exige que te mudes a México, que aprendas la ley fiscal mexicana desde cero, ni que pases tus tardes en espera con un call center del gobierno. Exige armar la estructura correcta una vez, nombrar a alguien confiable que te represente en México, y renovar un trámite al año. Hecho así, una renta en Los Cabos sí puede funcionar en automático: el dinero llega a tu cuenta, el papeleo pasa sin que lo veas, y lo que debes en tu país se reduce exactamente por lo que ya pagaste en México.